La inteligencia artificial generativa puede ayudar a resumir documentos, ordenar argumentos, crear borradores y detectar preguntas pendientes. El riesgo aparece cuando la rapidez se confunde con certeza o cuando se incorporan antecedentes sensibles sin evaluar cómo serán tratados.
La herramienta puede proponer. La responsabilidad profesional de revisar, decidir y explicar sigue siendo humana. Estos siete controles ofrecen un punto de partida para integrar IA sin convertirla en una caja negra.
1. Define la tarea antes de elegir la herramienta
No todas las tareas tienen el mismo riesgo. Generar una estructura de ideas no es equivalente a analizar una carpeta con nombres, domicilios, antecedentes familiares o información de salud. Describe el objetivo, identifica qué información sería necesaria y decide si la IA es realmente apropiada.
2. Minimiza y anonimiza los datos
Evita ingresar información identificable cuando la tarea pueda resolverse con datos ficticios, iniciales o una versión anonimizada. Elimina detalles innecesarios y revisa si, aun sin el nombre, la combinación de antecedentes permitiría identificar a la persona.
3. Revisa las condiciones de tratamiento de la plataforma
Antes de utilizar un servicio, verifica dónde se procesan los datos, cuánto tiempo se conservan, si pueden emplearse para entrenar modelos, qué controles de acceso existen y cómo se eliminan. Una cuenta personal gratuita puede ofrecer condiciones distintas a un servicio empresarial.
4. Exige fuentes comprobables
Una respuesta fluida puede contener normas inexistentes, artículos equivocados o jurisprudencia inventada. Comprueba cada cita en la fuente oficial, confirma la versión vigente de la norma y verifica que el fallo corresponda realmente al tribunal, fecha y materia indicados.
5. Mantén una revisión humana sustantiva
Revisar no es corregir ortografía. Implica contrastar hechos, detectar omisiones, examinar la lógica, evaluar riesgos y decidir si el resultado es adecuado para el caso concreto. Ningún escrito debería presentarse ni ninguna recomendación comunicarse sólo porque el texto parece convincente.
6. Registra cómo se utilizó la IA
Para tareas relevantes, conserva una trazabilidad proporcional: finalidad, tipo de información utilizada, herramienta, fecha, verificaciones realizadas y persona que aprobó el resultado. El registro debe demostrar el proceso de control sin crear un nuevo riesgo.
7. Prepárate para el nuevo estándar chileno de datos personales
Hasta el 30 de noviembre de 2026 continúa vigente el régimen actual de la Ley N.º 19.628. Las modificaciones introducidas por la Ley N.º 21.719 entran en vigor el 1 de diciembre de 2026 y refuerzan principios como finalidad, proporcionalidad, seguridad, transparencia y confidencialidad.
Para un equipo jurídico, la transición es una oportunidad para inventariar herramientas, definir usos permitidos, limitar accesos y establecer un procedimiento frente a errores o incidentes.
La mejor política de IA comienza con límites claros
Una herramienta útil debe integrarse a un proceso verificable: datos mínimos, condiciones conocidas, fuentes comprobadas, revisión profesional y responsabilidad asignada. La velocidad sólo genera valor cuando el resultado conserva calidad y confianza.
Este contenido es informativo y no reemplaza la asesoría jurídica para un caso concreto.
